La tecnología de Depósito Directo de Energía (DED) está transformando el mundo de la fabricación industrial. A diferencia de las prácticas tradicionales de fabricación, que a menudo utilizan métodos sustractivos para crear componentes menos complejos, la tecnología DED construye con precisión capas de material para crear componentes complejos y de alto rendimiento. La tecnología DED es fundamental para industrias duraderas y precisas como la fabricación automotriz y la ingeniería marina. La adopción de la tecnología DED en los procesos de producción mejora la productividad, minimiza los desechos y aumenta la eficiencia general del proceso de fabricación. Además, la tecnología DED cumple con las recientes expectativas globales sobre fabricación sostenible.